Tueste propio con trazabilidad de origen
Trabajamos lotes de Jaén y Villa Rica que llegan identificados por productor y fecha de cosecha. Cada tanda se tuesta en el local y se registra el perfil para poder repetirlo. Si tu equipo ya tiene una mezcla preferida, la mantenemos; si buscan algo más dulce o con más cuerpo, se ajusta la curva de tueste en la siguiente entrega.
Molienda calibrada al método de tu cocina
No entregamos el mismo punto de molienda para todos. Preguntamos si usan prensa francesa, V60, moka o espresso doméstico y ajustamos el grosor el mismo día del despacho. Para oficinas con máquina automática, dejamos una muestra de calibración para que el primer café salga igual al de la barra.
Repostería que se hornea cada mañana
La vitrina se arma antes de abrir: budín de limón, alfajores de maicena, empanadas de queso y hojaldres rellenos de manjar. Nada se guarda de un día para otro. Los especialistas que atienden reuniones suelen sumar una caja surtida al pedido de grano y coordinarla con el mismo turno de reparto.
Reparto por turnos dentro del radio cercano
Definimos dos o tres franjas de entrega según la zona y el volumen del pedido. Eso permite programar la recepción en la oficina sin esperar toda la mañana. Si el pedido es para recojo en mostrador, se avisa cuando está listo y se mantiene apartado hasta el cierre del turno.
Suscripción de grano pensada para equipos chicos
Un kilo al mes, molido a tu medida y entregado cada quincena. Se puede pausar en semanas de vacaciones sin perder el cupo y retomar con la misma mezcla. Es la modalidad que eligen consultorios, talleres y estudios que no quieren volver a pensar el café cada semana.