Tueste propio, molienda al momento
El grano de Jaén y Villa Rica se tuesta en el local y se muele cuando confirmas el pedido. Eliges el punto según tu método: prensa francesa, filtro o espresso de máquina doméstica. Así el café llega con aroma intacto y no pierde cuerpo en el camino.
Vitrina horneada cada mañana
Budines de limón, alfajores de maicena, empanadas de queso y hojaldres de manjar salen del horno antes de abrir. La caja de dulces se arma al momento para que nada viaje aplastado y puedas sumarla al pedido de café sin perder textura.
Recojo en mostrador o delivery cercano
Al cerrar el carrito eliges punto de recojo o reparto dentro del radio de pocas cuadras. Los horarios de entrega están definidos por turno, así sabes cuándo pasa el repartidor y no tienes que esperar sin referencia.
Suscripción de grano para oficinas
Equipos chicos del barrio reciben su kilo cada quincena, molido a la medida que ya conocen. Se puede pausar en semanas de vacaciones sin perder el cupo y se coordina con el mismo turno de reparto del local.
Desayunos hasta mediodía
Sánguches en pan ciabatta, jugos de fruta de estación y café a elección resuelven la primera pausa del día. La fruta cambia según el mercado de la semana, así que el jugo no siempre es el mismo.