El café que se toma de pie
Hay quien entra, pide su mezcla de siempre y sale con el vaso en la mano camino al trabajo. El grano se muele en ese momento, así que la espera es la justa para que salga el espresso. Si además quiere algo sólido, el sánguche en ciabatta se arma mientras se prepara el café. Es el tipo de visita que no necesita mesa ni conversación larga.