Compra directa a productores de Jaén y Villa Rica
El grano verde llega en lotes chicos desde fincas de Jaén y Villa Rica. Antes de cerrar la compra probamos una muestra tostada para revisar cuerpo, acidez y dulzor. Si el perfil no coincide con lo que ya tenemos en la carta, se guarda para la siguiente temporada. No compramos a intermediarios ni mezclamos lotes sin dejar registro de origen.
Tueste por tandas y descanso del café
Tostamos dos veces por semana en la máquina del local, en tandas de pocos kilos para no acumular grano viejo. Después del tueste el café reposa entre veinticuatro y cuarenta y ocho horas antes de ir a la molienda. Ese descanso es el que permite que el aroma se estabilice y que la extracción no salga plana. Si un lote sale con un perfil distinto al esperado, se ajusta la curva en la siguiente tanda.
Molienda según el método de cada cliente
No molemos todo igual. Cada pedido se muele al momento según el método que uses en casa o en la oficina: prensa francesa, goteo, moka o espresso de máquina doméstica. El punto de molienda cambia el resultado más de lo que la gente cree, así que preguntamos antes de cerrar la bolsa. Si no sabes qué pedir, te damos una referencia según lo que tengas en la cocina.
Repostería horneada cada mañana
La vitrina se arma antes de abrir. Budines de limón, alfajores de maicena, empanadas de queso y hojaldres rellenos de manjar salen del horno esa misma mañana. No hay producción de un día para otro ni stock congelado. Cuando algo se termina, se termina hasta la próxima horneada, y eso también define qué entra en la caja de dulces del día.
Armado del pedido y punto de recojo
El carrito permite elegir entre recojo en mostrador o delivery dentro de un radio de pocas cuadras. Los horarios de reparto están fijados por turno, así que el pedido se prepara cerca de la franja que elegiste para que no espere de más. La caja de dulces se arma al final, cuando el café ya está listo, para que nada viaje aplastado ni pierda textura.
Suscripciones y pedidos frecuentes
Las oficinas cercanas suelen coordinar una suscripción de grano: un kilo al mes, molido a su medida y entregado cada quincena. Se puede pausar en semanas de vacaciones sin perder el cupo. Los clientes de siempre piden su mezcla de costumbre y suman una caja de dulces para compartir. Si algo cambia en la rutina, avisamos con tiempo por el mismo canal donde se armó el pedido.