2016 - El molino prestado y las primeras bolsas
La cafetería abrió con una máquina de segunda mano y grano de Jaén comprado en lotes chicos. Se molía por pedido porque no había espacio para almacenar, y esa costumbre quedó. Los primeros clientes llegaban por el aroma a tostado que salía a la calle antes de las ocho.